PUEBLOS COMUNIDAD VALENCIANA CASTELLON
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Datos del Pueblo |
Villarreal / Vila-Real |
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Pueblo |
Localidad: Vila-real/Villarreal |
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Municipio |
Vila-real / Villarreal / Comarca: |
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Provincia |
Castellon |
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Comunidad |
Valenciana |
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Habitantes 2003 |
45.582 |
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Ayuntamiento |
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Dirección |
Plaza Mayor, S/N |
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Código postal |
12540 |
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Teléfono |
964547000 |
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Fax |
964547020 |
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Oficina Turismo |
Contactar con Teléfono citado |
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Web Oficial |
Ayuntamiento de Vila-real |
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Web de Interés |
Vila-real.com: el portal de Vila-real Web Oficial del Villarreal Club de Futbol |
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E-mail municipio |
atencio@ajvila-real.es |
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Nucleos de Villareal / Vila-Real: Carinyena, Pinella, Solades, Virgen de Gracia |
Villarreal limita con las localidades de Almazora, Onda, Bechí, Nules, Alquerías del Niño Perdido y Burriana, todas ellas de la provincia de Castellón.
Situada a 8 km. al sur de la capital de la provincia,
tiene una elevación de 42 m. sobre el nivel del mar, 49.045 habitantes (INE
2007), la gran mayoría en el núcleo urbano, que ocupa un 10,72% de los 55,4 km²
de su término municipal. Por cantidad de habitantes, es la segunda población de
la provincia (después de la capital), y la decimocuarta de la Comunidad
Valenciana.
Ocupa una buena parte de la orilla derecha de la cuenca baja del Mijares, esto
es, la parte más característica de la plana, rampa de llanura o piedemonte
pleistoceno, entre las últimas colinas de Onda y Bechí y las tierras más bajas
del litoral holocénico de Burriana.
El término es un plano inclinado hacia levante y las aguas son drenadas hacia el
mar directamente en sentido NO-SE por el Mijares y los barrancos del Hospital,
de Ratils y de l'Espaser; por el sector meridional pasa el río de Sonella (o río
Seco de Bechí), procedente de las montañas de Onda y Artana.
El clima se caracteriza por medias invernales elevadas (10ºC en enero) y veranos
templados. Las lluvias no sobrepasan generalmente los 400 mm. anuales. La
vegetación es la propia del dominio Querco-Lentiscetum (maquia de carrasca y
palmito), con restos de pinadas prácticamente desaparecidas.
En los alrededores de la ciudad son bastante frecuentes
los testimonios de la cultura eneolítica (Villa Filomena), ibérica y de la
dominación romana. La larga ocupación musulmana de la Plana de Burriana dejó una
rica herencia de topónimos que todavía permanecen vivos y de pequeños núcleos
rurales (alqueries) esparcidos por la huerta.
Fue fundada el 20 de febrero de 1274 por el rey Jaime I de Aragón (de ahí su
nombre de Vila-real), para afianzar la reconquista de la zona, y situada
estratégicamente sobre la antigua Via Augusta romana a 65 km. de Valencia, y en
las cercanías de Burriana, hasta ese momento villa en manos de los musulmanes y
en cuyo término municipal fue fundada Villarreal. Fue "Vila-real" desde su
fundación con representación en las Cortes y Diputación del Reino y tuvo el
privilegio de usar como insignia propia el pendón real cuatribarrado. Formó
parte del brazo real en las Cortes Valencianas y participó muy activamente en
las mismas.
Desde el siglo XIII la ciudad tiene forma de planta hipodámica: un rectángulo
amurallado cruzado por dos calles principales (cardo y decumano) que en su
intersección central determinan una Plaza Mayor porticada (Plaça de la Vila /
Plaza de la Villa). En el siglo XIV, el aumento de la población obligó a
construir fuera de las murallas (Raval de Valencia o del Carme y de Castellón o
Sant Pasqual)
La villa original, rodeada de murallas, se expandió extramuros a partir del
siglo XIV, en los llamados arrabales de Castellón y de Valencia, llamados
posteriormente de Sant Pasqual y del Carme, por estar el antiguo convento
carmelita i el santuario-monasterio donde reposan los restos del santo patrón.
Los desequilibrios demográficos y económicos que caracterizan el siglo XV se
traducen, a inicios del XVI, en constantes conflictos con los mudéjares de los
señoríos vecinos y en una participación corta, pero muy activa, a favor de las
Germanías.
En el siglo XVI muere en el convento del Rosario el fraile alcantarino Pascual
Baylón, cuyo sepulcro en la ciudad será un foco de fuerte influencia religiosa
al construirse su capilla con la protección de Carlos II. Entre 1566 y 1675 se
amplía la huerta tradicional regada por la Sequía Major, Sequiola, Sobrirana y
Jussana y se rotura la mayor parte del secano (Madrigal, Pinella y Pla Redó).
En 1706, durante la Guerra de Sucesión, ante la resistencia ofrecida por algunos
vecinos de la villa, partidarios del archiduque Carlos de Austria, las tropas
borbónicas del conde de las Torres de Alcorrin que desde San Mateo intentaban
llegar hasta Valencia, ocupada por las tropas de Basset, asaltan sus murallas y
se produce un combate con más de quinientos muertos entre ambos bandos, a la vez
que el incendio de algunos edificios. El ascenso de la dinastía borbónica
favoreció la vida económica de la villa, haciendo que a lo largo del siglo su
población se cuadruplicara y que en la segunda mitad del XVIII viera nacer las
primeras industrias de transformación textil, al tiempo que la población se
involucra en los distintos conflictos y revueltas que sacuden a España,
sufriendo sucesivos ataques e incendios durante las guerras carlistas. En la
segunda mitad del siglo XIX, gracias a personalidades como el político José Polo
de Bernabé, se introduce el cultivo comercial de la naranja, que le da un gran
impulso económico a la ciudad, tanto de la mano de hombres de negocios como por
parte de distintas cooperativas, al tiempo que se excavan pozos de riego y se
ponen en activo grandes extensiones de tierras de secano.
Ya en el siglo XX, tras la Guerra Civil Española, los beneficios obtenidos en
este comercio facilitaron a algunos empresarios la instalación de fabricas de
losetas cerámicas, con el fin de diversificar el entramado productivo. Este tipo
de industria ha seguido en expansión hasta nuestros días, siendo la principal
fuente de ingresos de la economía local.
En 1985 se segregó del municipio la localidad de Alquerías del Niño Perdido.
Desde su fundación hasta la primera mitad del siglo XX, el
municipio basó todo su potencial económico en una agricultura mixta de secano
extensivo y de huerta intensiva. El naranjo transformó, directa e
indirectamente, los pilares de la idiosincrasia de la ciudad. En función de su
interés, entre 1880-1960 se convirtieron 3.500 Ha. de secano a regadío, se
desarrolló una incipiente y apreciable industria de transformación de críticos.
Sin embargo, la política de fomento de la vivienda y del turismo que
caracterizan los años 60 del pasado siglo determinó que se optara por invertir
en una industria tradicional de la comarca: la azulejera. De ahí, que la
industria del azulejo y revestimiento cerámico sea el principal motor económico
de la ciudad en la actualidad.
Los pavimentos y revestimientos han ido conformando un ciclo productivo, cerrado
e integrado en la ciudad, que la ha convertido en el centro azulejero más
importante de España y en uno de los punteros de Europa. Hoy la vida económica
de la ciudad, sin duda, aunque no de una manera exclusiva, se mueve a partir del
motor de la cerámica que impulsa al resto de sectores productivos e
institucionales.
Esta especialización azulejera, reflejada en el hecho de que la población activa
del sector secundario sea la mayoritaria, no ha sido inconveniente para que el
propio sector cerámico y otros continúen apostando por inversiones y
modernizaciones en citricultura.