PUEBLOS COMUNIDAD VALENCIANA VALENCIA
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Datos del Pueblo |
Alzira |
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Pueblo |
Localidad: Alzira |
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Municipio |
Alzira / Comarca: La Ribera Alta |
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Provincia |
Valencia |
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Comunidad |
Valenciana |
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Habitantes 2003 |
41.920 |
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Ayuntamiento |
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Dirección |
Sant Roc, 6 |
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Código postal |
46600 |
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Teléfono |
962400450 |
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Fax |
962401391 |
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Oficina Turismo |
Contactar con Teléfono citado |
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Web Oficial |
Ayuntamiento de Alzira |
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Web de Interés |
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E-mail municipio |
Contacto |
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Nucleos de Alzira: Les Barraques, Santa Maria de Bonaire, El Torretxo; La Barraca d'Aigues Vives: Santa Marina, La Garrofera, El Pla de Corbera, El Respirall, San Bernardo, Vilella. |
El término municipal de Alcira limita con las siguientes
localidades:
Alberique, Algemesí, Gavarda, Antella, Benifairó de la Valldigna, Benimodo,
Benimuslem, Carcagente, Corbera, Favareta, Guadasuar, Llaurí, Masalavés, Poliñá
del Júcar, Simat de Valldigna, Sumacarcer, Tabernes de Valldigna y Tous, todas
ellas de la provincia de Valencia.
Situado en su mayor parte en la margen derecha del río
Júcar. El término está dividido en dos sectores, uno de 83,24 km² y otro de
28,22 km², llamado La Garrofera, el cual se halla separado por los términos
municipales de Masalavés, Benimuslem, Alberique y Benimodo, formando un enclave.
La superficie del término es muy irregular, siendo completamente llana en las
márgenes del río Júcar; hacia el sureste se extienden, paralelamente entre si,
las sierras de Corbera, la Murta y Les Agulles, entre las que se desarrollan,
los valles de la Murta, la Casella y Aigües Vives, mientras que el sector de La
Garrofera está accidentado por las vertientes orientales de la sierra de Tous.
El término de Alcira está atravesado por el río Júcar, al que afluyen el río "dels
Ulls" o "Riu Verd" por su margen izquierda y el barranco de Barxeta por la
derecha. El Júcar fue navegable hasta Alcira por barcos de pequeño tonelaje,
navegación que se mantuvo hasta el siglo XVI.
El clima es de tipo mediterráneo, con una brusca transición del estiaje estival
a las abundantes lluvias otoñales, de tipo torrencial, que producen frecuentes
inundaciones
Se accede a esta ciudad, desde Valencia, a través de la A-7. También cuenta con
estación de ferrocarril de la línea de Cercanías C-2 de Valencia. (RENFE).
Además se puede acceder a Alcira en autobús desde Carcagente, Algemesí, Cullera
y Sueca.
A pesar de la cantidad de yacimientos prehistóricos que
hay -del paleolítico las casas de Xixerá y la cova d'Alfons; del neolítico la
cueva de las Arañas y la cueva de los Gatos; de la edad de bronce la montaña
Assolada y las casas de Montcada; de la época romana el almijar de San Bernardo
y la necrópolis del camino de Albalat- los orígenes no están claros. Los
historiadores y los estudiosos han manifestado sus opiniones de manera dispar.
Para algunos la ciudad se la sucesora de la Sucro ibérica, otros buscan los
precedentes en las villas romanas (Materna, Vilella, Casella, etc) y señalan una
concentración de la población en el núcleo de la villa, y por último están los
que, de la misma forma señalan esa concentración pero a partir de las alquerías
musulmanes repartidas por el término.
Fue fundada por los árabes con el nombre de Al-Yazirat Suquar (en español, La
Isla del Júcar).
Durante el dominio musulmán, Alcira fue una población muy importante que llegó a
tener gobernación propia. Con los almorávides fue foco destacado de diversas
rebeliones contra los cristianos y con el intento de unificación almohade pasó a
declararse partidaria de estos. La villa, baluarte completamente amurallado,
contaba con unas cuantas mezquitas, casas de baño, molinos, etc. El tratado
geográfico de Al-Zuhví, escrito hacia el 1147, señala la existencia en Alcira de
un grande puente de tres arcos, obra antigua y de excelente factura, así como
que sus habitantes eran gente acomodada. De entre los alcireños de la época
destacan los escritores: Ben Jafacha, Al-Zaqaq, Ben Amira y Ben Thalmus, los
jurisconsultos: Ben Abil Kasal y Abu Baker, el historiador Algapheker abu
Abdalla y el matemático Ben Rian entre otros.
El 30 de diciembre del 1242 conquista la villa Jaime I de Aragón, quien concedió
infinidad de privilegios, entre los que destaca el de mero y mixto imperio con
jurisdicción en causas civiles y criminales sobre 42 pueblos, así como el título
de Coronada y Fidelísima Villa Real. Durante esta época tuvo voto en las Cortes
del Reino de Valencia. El monarca aragonés renunciará a la corona en favor de
sus hijos, en Alcira donde, según la tradición, morirá en 1276. Alfonso I, en
1286, le concedió la facultad de celebrar ferias. La villa tomó parte activa en
la guerra de La Unión, participó en las Cortes del Reino y ejercitó un papel
destacado en el Compromiso de Caspe. Los siglos XVI y XVII supusieron un receso
en el orden político y económico. Se segregan de la villa: Carcagente, Guadasuar
y Algemesí, y sufre los efectos de la expulsión de los moriscos (1609).
En la Guerra de Sucesión se declaró partidaria del archiduque Carlos por lo que
Felipe V, tras vencer la guerra, abolió todos sus fueros y privilegios. Durante
la guerra contra los franceses, en 1811 se trasladó a Alcira la Junta de Defensa
de la provincia. En 1820 se crea el partido judicial de Alcira. En 1853 el
ferrocarril llega a la villa. El 8 de agosto del 1876, Alfonso XII, en
consideración a la importancia que por el aumento de la población y desarrollo
de su industria y su comercio había conseguido la villa, le concedió el título
de ciudad. El 1885, Alcira se prestó al insigne doctor Jaume Ferrán Clua para
que experimentara la vacuna anticólera. El Júcar, azote de la población, ha
provocado daños a la ciudad a lo largo de su historia. Las riadas de 1320, 1473,
1779, 1864, 1982 y 1987, entre otros, son buen ejemplo, pero es el 20 de octubre
de 1982 cuando se produjo una de las más trágicas páginas de la historia de
Alcira: la Pantanada de Tous. La presa de Tous reventó y toda la comarca
permaneció inundada bajo las aguas del Júcar, en un episodio que en estos
momentos no está aún suficientemente aclarado. Se recuerda la visita del papa
Juan Pablo II que aterrizó en helicóptero en la montañeta de San Salvador (cuyo
nombre procede de la iglesia que la corona) testigo de primera mano de la
tragedia.
Actualmente Alcira se ha convertido en una populosa urbe que ejerce la
capitalidad administrativa, comercial, industrial y agrícola de la comarca de la
Ribera Alta. La ciudad viene marcada por un carácter que tiende hacia la
descentralización respecto de Valencia. Esto ha permitido que se hayan
desarrollado los servicios necesarios (financieros, tributarios, jurídicos,
comerciales, sanitarios, educativos) para dar cobertura no sólo a los
ciudadanos, sino también a los habitantes de las poblaciones circundantes y
comarcas vecinas.