PUEBLOS COMUNIDAD VALENCIANA VALENCIA
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Datos del Pueblo |
Catadau |
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Pueblo |
Localidad: Catadau |
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Municipio |
Catadau / Comarca: La Ribera Alta |
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Provincia |
Valencia |
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Comunidad |
Valenciana |
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Habitantes 2003 |
2.487 |
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Ayuntamiento |
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Dirección |
Horno, 1 |
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Código postal |
46196 |
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Teléfono |
962550002 |
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Fax |
962551090 |
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Oficina Turismo |
Contactar con Teléfono citado |
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Web Oficial |
Ayuntamiento de Catadau |
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Web de Interés |
Catadau situado en "La Vall dels Alcalans" |
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E-mail municipio |
catadau@gva.es |
El término municipal de Catadau limita con las siguientes localidades: Alfarp, Carlet, Dos Aguas, Llombay y Tous, todas ellas de la provincia de Valencia.
Municipio situado en la Vall dels Alcalans en la orilla oeste (margen derecha) del río Magro. Geográficamente, Catadau se ubica en la parte central de la Comunidad Valenciana, es decir, en el centro de gravedad de su territorio, aunque no en el centro de gravedad que se refiere a la distribución espacial de su población, el cual quedaría más hacia el este.
La superficie del término es bastante llana, a excepción
de los sectores suroeste, donde se alzan las lomas de Matamón, con el vértice
geodésico de tercer orden del Quencall (512 msnm) y oeste, hacia la Sierra del
Caballón (La Colaita), donde se encuentran las mayores alturas del término, en
el Alto de Los Cuchillos, con unos 760 msnm. El río Magro, procedente del norte,
sirve un trecho de límite por el este; drenan el término los barrancos del Puro,
la Romana, Roures y Ample; el Riu Sec nace dentro del término y, en dirección
sureste, sale hacia los términos de Carlet y Benimodo, donde desaparece en el
cauce de varias acequias y canales de riego. Las principales partidas del
término municipal son las de la Sequía Nova, Les Covatelles (en parte), Les
Salinetes (El Pla), Els Recóns, La Heretat y La Figuera, de regadío, y del
Barranc Ample, del Tollo y otras, donde predomina el secano, aunque cada vez
menos por el desarrollo del sistema de riego por goteo.
En la tierra sin cultivar existen pinares y matorrales, como puede verse en
parte, en la imagen. Cavanilles hace una minuciosa referencia a las plantas que
crecen en los eriales o tierras sin cultivar de la zona: labiérnagos, ramnos,
palmitos, lentiscos, siderites romana, espliego, oropesa, aguavientos, olivarda,
yerbagatera, gordolobo sinuado, dedalera, gramas, xaras, tomillos, coronillas y
astrágalos, entre otras plantas.
Existen dudas sobre la época en que se pobló por primera
vez este término, ya que los restos aparecidos en la Cova de lAvellanera
desaparecieron sin ser objeto de un estudio científico. Al parecer se hallaron
varios cráneos humanos, astas de ciervo, vasos y fragmentos de cerámica tosca,
conchas de moluscos marinos y caracolas de tierra, una posible punta de flecha y
otros objetos de sílex, hachas de piedra pulida y monedas romanas imperiales.
Por este motivo puede dudarse de la clasificación de neolítico que se ha dado de
este yacimiento al que, por la descripción de los materiales que ha llegado
hasta nosotros, puede considerarse como una cueva de enterramiento colectivo del
Eneolítico con un estrato superior de la época romana.
La más antigua huella humana que nos ha quedado de este término puede creerse
que es de la primera edad de los Metales. Este territorio fue intensamente
poblado en plena Edad del Bronce, siendo varios cerros y puntales los que
conservan restos de poblados del Bronce Valenciano. De época ibérica son unos
fragmentos de cerámica pintada, entre ellos uno con parte de la figura de un
caballo, aparecido en la partida del Granotar, donde posteriormente hubo un
asentamiento romano que proporciona cerámica sigillata y restos de ánforas. De
época indeterminada es el enterramiento del Poble Nou.
Pero, en definitiva, los núcleos primitivos de población del Marquesado (Catadau,
Llombai y Alfarp) tuvieron orígenes romanos, como lo atestiguan los palacios y
castillos construidos por los romanos, de los que hoy sólo quedan algunas ruinas
y otros restos arqueológicos. Es la obra de Francisco Benlloch la que da una
información bastante amplia de dichos restos arqueológicos.
Catadau fue una alquería musulmana donada por Jaime I a
Guillem Aulàbia en 1238. En 1357 compró su jurisdicción Ramón de Riusec, pasando
al final del siglo XIV a la familia Centelles y en el siglo XV a los Borja,
duques de Gandía.
En 1530, Carlos I concedió al cuarto Duque de Gandía el título de marqués de
Llombai, cuyo territorio comprendía Alfarp, Catadau y Llombai.
El primero de mayo de 1611 se concedió carta puebla para la repoblación del
municipio. En 1649 se construyó la iglesia aunque todavía formaba parte de la
parroquia de Llombai. Y en 1750 se ampliaron las obras de la misma.
Según consta en el libro de Benlloch, Catadau tenía ya 184 casas habitadas en
1756, lo que significaba que en poco más de un siglo el pueblo había triplicado
sus viviendas y habitantes.[2] A mediados de dicho siglo XVIII, Catadau tenía
5.538 hanegadas de secano y 1.719 de regadío, superando en ambos casos a las que
tenían los pueblos de Llombai y Alfarp. El principal cultivo era el de la hoja
de morera para la alimentación del gusano de seda, como nos recuerda ahora la
Plaza del Cuc (gusano) en Catadau. Y el segundo era el olivo para la obtención
del aceite.